Sabiduria de un Niño

El niño, al ver al ver al hombre sentado en una banca del patio y llorando, se metió al patio del anciano, se subió a su y se sentó.
Cuando su mamá le preguntó que le había dicho al vecino, el pequeño niño le contestó:
"Nada, sólo le ayudé a llorar”…

14 abril, 2009

Lindas Historias

Tilde con más de 80 años de edad, tiene muchas cosas que contar; aunque es reservada para ese tipo de cosas, cree que nadie tiene porque saber su pasado dice que lo vivido se debe queda en la mente; Se que su carácter es fuerte y dominante, que a los 32 años quedó viuda a pesar de eso siempre trató de demostrar que las mujeres no se doblega ante nada, no se arrepiente de no haber gozado una vida en pareja y siente orgullo saber que sola puedo sacar adelante a 7 hijos. Hay una persona quien de alguna manera hace que Tilde narre de una forma tan real lindas historias, siempre me gusta estar ahí cuando su hermana Vicente la visita, ¡me encanta sus pláticas!

Ayer por casualidad estuve con ellas y fue tan maravilloso saber que Tilde desde muy pequeña salió de su pueblo para irse a la ciudad de Madero Tamaulipas con familiares que económicamente “vivían bien”, por lo que no supo de carencia, de pobreza de necesidad de ninguna especie todo le daban, disfrutaba de los paseos en lancha por la playa, bestia elegante, de joven fue mujer muy hermosa, sus ojos son azules, de tez muy blanca, por lo que creo fue muy afortunada en el amor, no se cuanto tiempo duro en Tamaulipas no me atreví a preguntar. Me dio miedo jajaja

Vicenta es muy platicadora y espontánea para contar cada historia, le dijo a Tilda, -tu supiste de riqueza, pero yo de pobreza pero en familia- a lo que tilda solo sonrió, y a mi me hizo pensar, comentó que por las mañanas subía a la sierra para ir por la leña, después de eso cargar más de 40 litros de agua los cuales sacaban de pozos profundos, comer todos los días 1 gordita de maíz con frijoles y un baso de leche y por las tardes reunirse con el resto de sus hermanos en el patio de la casa para estudiar; sus piernas les servían de pizarra, en ellas escribían algunas letras y números con un pedazo de carbón que su madre le daba, después se ponían a jugar con terrones de barro. Sentí vivir su historia y recordé la sierra, el año pasado puede viajar hasta ese lugar y de 30 años atrás a la fecha no ha cambiando mucho el pueblo, su gente, sus costumbres, la iglesia, las casas se siguen construyendo de paja y adobe, los bueyes aun bajan en manadas por los senderos, en fin sigue siendo un pueblo mágico

No hay comentarios: