– es un cenzontle- papa dijo- ya que su canto es variado.
– claro que no –le dije- es un chilero, con hambre y por eso sus sonidos son de desesperación.
Todos ignorares sobre aves, comenzamos a darle de comer, saque un plátano del refrigerador
-todas las aves comen frutos- les comente-, corte un trozo y le di, poco a poco picaba el fruto, y estremecía sus alas como agradeciendo el cumplido.
-le va a dar diarrea- dijo mamá- mejor trae una manzana o tortilla molida.
-hay que buscar su nido, para que sus mamà le traiga de comer- dijo Diomedes.
Pero luego como lo vamos a subir- dijo mi hermano-, los árboles son muy altos
Todos inquietados por el pajarito optamos por ponerlo en una jaula, Diomedes le hizo un nido con espigas de escoba, le puso un vaso de agua y lo dejamos un buen tiempo solo.
Trascurrida la tarde nos dimos cuenta que el pajarito había muerto, no supimos que fue lo que pasó, lo sacamos de la jaula e hicimos un agujero para enterrarlo, Diomedes puso una cruz y le dimos la despedía a nuestro pequeño amiguito.


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