Por: Vero Hdz
Socialmente estamos pasando por situaciones muy difíciles y lamentables, estoy dispuesta a no ver más noticias televisivas; ya que todo el día, se presentan tragedias, comentarios que me parten el alma, quisiera despertar y ver algo diferente. Con lo que hoy nos pasa; por más que quiera ser positiva no puedo…., es mucha la desgracia.
Cuando salgo de la casa rumbo al trabajo me encomiendo mucho a Dios, pero me voy intranquila, he llegado a prohibir a mi hijo salir a jugar en las calles: me viene a la mente mis época de niñez, recuerdo jugar con los vecinos de mi barrio, durábamos horas en el parque, la diversión era un balón, un pedazo de gis, inventábamos juegos, y las noches nos parecía divertidas, y ahora me pregunto ¿Qué nos pasó?, porque tanta maldad porque tanta violencia, vivimos a diario el temor; ¿qué clase de sociedad les va tocar vivir a nuestros nietos?, definitivamente la historia ha cambiado. He vivido más de 30 años de historia y desde mi punto de vista, lo que hoy vivo ha sido la más desafortunado; (porque unos cuantos la han echado a perder).
Ellos han cambiado el rumbo de la historia, ¿ahora que tenemos que hacer?, ya no confiamos en las personas, ¡urgente hacer algo!, somos muchos los buenos, somos muchos las personas que estamos llenos de buenas intenciones pero es tiempo que estas buenas intenciones las pongamos en práctica, eduquemos a los pequeños con principios, practiquemos la honestidad, el respeto, la tolerancia, el cambio inicia por uno mismo y las buenas acciones debemos implementarlas con los más cercanos a nosotros, en nuestro trabajo, en nuestra familia, con los vecinos, con la pareja, con los hijos, claro está que…el diálogo y el amor son la forma más sencilla de resolver conflictos.
Y como dijo facundo, “Es un nuevo día para empezar de nuevo, para reír, para soñar y ser feliz”. Mi deseo es que cada amanecer sea un nuevo Día.